Por qué estás perdiendo candidaturas válidas en la primera criba (y cómo evitarlo)
21/01/2026
Muchas empresas descartan talento sin darse cuenta en los primeros minutos del proceso. No por falta de capacidad, sino por cómo están diseñadas sus ofertas y su primera lectura de candidaturas. Este artículo te ayuda a detectar esos puntos ciegos y a corregirlos sin rehacer todo tu sistema de selección.
En la mayoría de procesos de selección, la primera criba es rápida. A veces demasiado.
No porque la empresa no quiera hacerlo bien, sino porque el volumen de candidaturas, la falta de tiempo o los filtros automáticos empujan a decisiones aceleradas.
El problema es que, en esa fase inicial, no siempre se descarta a quien menos encaja, sino a quien menos se entiende.
1. Cuando la oferta no explica bien lo que se busca
Muchas ofertas mezclan tareas, requisitos y condiciones sin una jerarquía clara. Desde fuera, la persona candidata no sabe:
- qué es imprescindible,
- qué es deseable,
- y qué es orientativo.
Esto provoca dos efectos habituales: personas válidas que no se presentan y otras que sí lo hacen, pero no encajan con lo que realmente necesitabas.
Una oferta clara no atrae menos candidaturas: atrae mejores.
2. Cuando se espera “leer entre líneas”
En la primera criba se toman decisiones por señales rápidas: formato del CV, palabras clave, orden de la información.
Pero no todas las personas saben traducir su experiencia al lenguaje “esperado”, especialmente quienes tienen trayectorias no lineales, han cambiado de sector o no encajan en un CV “típico”.
Si el proceso solo premia a quien sabe presentarse “a la manera estándar”, se pierde diversidad y potencial.
3. Cuando los filtros automáticos hacen de juez
Los filtros por palabras clave o por criterios rígidos ahorran tiempo, pero también pueden:
- dejar fuera perfiles adaptables,
- ignorar competencias transferibles,
- penalizar CV menos normativos.
No se trata de eliminar los filtros, sino de revisarlos con criterio y preguntarse: “¿Este filtro me ayuda a decidir mejor o solo a decidir más rápido?”
4. Pequeños cambios que marcan la diferencia
Sin cambiar todo el proceso, muchas empresas mejoran resultados al:
- revisar una muestra de CV descartados,
- flexibilizar requisitos no esenciales,
- añadir una breve explicación del puesto real,
- incorporar una mirada más abierta en la primera lectura.
La clave no es leer más CV. Es leer mejor los que ya llegan.
El contenido de este material divulgativo es de responsabilidad exclusiva de la entidad. La Comunidad de Madrid no es responsable del mismo.
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