Cómo prepararte (por dentro y por fuera) para una entrevista de trabajo
01/09/2025
¿Tienes una entrevista y no sabes por dónde empezar?
Descubre cómo sentirte tranquilo, seguro y preparado antes, durante y después de una entrevista.
Es normal sentir nervios o miedo a no hacerlo bien. Pero con un poco de preparación —tanto mental como práctica—, puedes transformar la ansiedad en confianza. Recuerda: una entrevista no es un examen, es una conversación para conocerte mejor.
A continuación te contamos cómo prepararte paso a paso:
1. Antes de la entrevista: prepárate por dentro y por fuera
La mejor forma de ganar seguridad es sentirte preparada o preparado.
- Infórmate sobre la empresa: visita su web, descubre a qué se dedica, cuáles son sus valores y cómo encajas tú ahí.
- Revisa la oferta: piensa qué habilidades y experiencias se ajustan al puesto.
- Organízate: deja preparado tu currículum, anota la dirección o el enlace si es online y escoge una ropa con la que te sientas cómoda o cómodo y profesional.
- Cuida tu mente: duerme bien la noche anterior, haz respiraciones y recuérdate todo lo que ya has conseguido.
Estar preparada o preparado no es sabérselo todo, es tener claro quién eres y qué puedes aportar.
2. Durante la entrevista: comunica con calma y claridad
Cuando llegue el momento, respira y sé tú misma o tú mismo.
- Escucha con atención: no interrumpas y muestra interés con la mirada o con pequeños gestos.
- Responde con sinceridad: no hace falta tener todas las respuestas perfectas, basta con hablar desde tu experiencia.
- Cuida tu lenguaje corporal: una postura abierta y una sonrisa transmiten seguridad y cercanía.
- Haz preguntas: interesarte por la empresa o el equipo demuestra motivación y compromiso.
Una buena comunicación no consiste en hablar mucho, sino en conectar.
3. Después de la entrevista: valora, agradece y sigue adelante
El proceso no termina al salir por la puerta o cerrar la videollamada.
- Agradece la oportunidad: puedes enviar un breve correo de seguimiento para mostrar tu interés y agradecer el tiempo.
- Reflexiona sobre la experiencia: piensa qué te hizo sentir bien y qué podrías mejorar la próxima vez.
- No te castigues: si no te eligen, no significa que lo hicieras mal. Cada entrevista es una oportunidad para aprender y ganar práctica.
Cada paso cuenta. Cada entrevista te acerca un poco más a tu objetivo.
Prepararte bien no solo te ayuda a conseguir empleo, sino también a confiar más en ti y mostrar tu valor. Cada entrevista es una oportunidad para mejorar y seguir creciendo.
Comentarios
No te pierdas nada
Suscríbete a nuestro boletín semanal y recibe las últimas ofertas y noticias publicadas