Cómo hablar de tu experiencia sin quitarle valor

Autor
Equipo de Hazloinclusivo.org
Secciones

17/06/2026

 A veces sí tenemos experiencia, pero somos nosotros mismos quienes la minimizamos. Expresiones como “solo ayudaba”, “era una práctica” o “no era nada importante” pueden hacer que otras personas no lleguen a conocer todo lo que realmente sabemos hacer.

Hay una situación que se repite mucho en entrevistas y procesos de selección.

La persona tiene experiencia.

Pero no la presenta como tal.

Dice cosas como:

  • “Solo era un voluntariado”.
  • “Solo ayudaba en una asociación”.
  • “Solo hice unas prácticas”.
  • “No era un trabajo de verdad”.

Y sin darse cuenta, está quitando valor a lo que ha aprendido.

La forma de contarlo cambia mucho

No se trata de exagerar.

Se trata de explicar con claridad qué hacías, qué responsabilidad tenías y qué habilidades desarrollaste.

Por ejemplo, en lugar de decir:

“Solo ayudaba en actividades”.

Puedes decir:

“Colaboraba en la organización de actividades y en la atención a participantes”.

En lugar de decir:

“Era una práctica”.

Puedes decir:

“Realicé tareas de atención al cliente, gestión de documentación y apoyo al equipo”.

La diferencia parece pequeña.

Pero cambia la imagen que transmites.

Tres preguntas que pueden ayudarte

Para explicar mejor una experiencia, responde a estas preguntas:

  • ¿Qué hacía exactamente?
  • ¿Qué habilidades utilicé?
  • ¿Qué aprendí?

Estas preguntas sirven para ordenar tus ideas antes de escribir el currículum o preparar una entrevista.

También te ayudan a hablar de tu experiencia con más seguridad.

Las pausas laborales también se pueden explicar

Esto es especialmente importante para personas que han tenido pausas largas en su vida laboral.

Por ejemplo, muchas mujeres han dedicado años al cuidado de familiares, a la crianza o a responsabilidades del hogar antes de volver a buscar empleo.

Durante ese tiempo pueden haber desarrollado habilidades como organización, planificación, comunicación, gestión de imprevistos y responsabilidad.

Si es tu caso, intenta identificar qué has aprendido durante esa etapa.

Puede que encuentres competencias que hasta ahora no habías considerado como experiencia.

Evita empezar quitándote valor

Algunas palabras pueden hacer que una experiencia parezca menos importante.

Por ejemplo:

  • “Solo”.
  • “Nada más”.
  • “Era poca cosa”.
  • “No cuenta mucho”.

Intenta sustituirlas por descripciones más concretas.

No digas solo que ayudabas.

Explica en qué ayudabas.

No digas solo que participabas.

Cuenta qué tareas hacías.

Tu experiencia puede estar en más lugares

Puede venir de un empleo, pero también de unas prácticas, un voluntariado, una formación, una asociación o una responsabilidad familiar.

Lo importante es identificar qué competencias aparecen ahí.

  • Organización.
  • Trato con personas.
  • Trabajo en equipo.
  • Resolución de problemas.
  • Responsabilidad.
  • Autonomía.

No se trata de inventar experiencia.

Se trata de reconocer y comunicar mejor la que ya tienes.

Porque si tú le quitas valor, será más difícil que otras personas puedan apreciarla.

 

Este proyecto cuenta con la subvención de la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales a través del IRPF Madrid.

Este contenido ha sido generado con la asistencia de Inteligencia Artificial. En Hazloposible apostamos por la innovación responsable: el resultado ha sido supervisado y editado por nuestro equipo humano para garantizar su veracidad y la eliminación de sesgos, alineándolo con nuestros valores de equidad y diversidad.

Comentarios

Este post no admite comentarios

No te pierdas nada

Suscríbete a nuestro boletín semanal y recibe las últimas ofertas y noticias publicadas

Buscador

PUBLICIDAD

Ir al inicio
del contenido